De camino a casa Conan no le dirigió la palabra, al entrar esperan que al fin soltara todo su enfado, espero que la mirara y la reprendiera, que le reprochara por enfrentarse a su hermano y pasara sobre él pero Conan subió las escales y entro en la habitación, se quitó la camiseta y los pantalones en completo silencio, tomo una toalla y entro en el baño.
Jena se quedó atrás asombrada. Y asustada.
Acaso esto fue demasiado grave, no estaba segura que era lo que tenía que hacer para remediar la si