El silencio lúgubre se convirtió en un acogedor compañero de los Imperión, después de la tormenta la calma resulta irreal, ni los Mellizos, ni Derek y mucho menos Conan atormentaron al Alfa Boran con preguntas.
Encerrado en sí mismo, Edmundo se convirtió en su propia cárcel, vivo, solo durmiendo mientras el tiempo a su alrededor seguía girando, después de todo, el alfa Borna fue benévolo con su malvado hijo.
Con serenidad le dio la noticia a las pequeñas hijas de Edmundo. La mayor, Camila se m