Cuando Ezequiel se levantó esa mañana tenía la tela de la almohada pegada a la mejilla, e hizo una nota mental para no seguir acostándose tan tarde viendo series, estaba claro que no necesitaba trabajar para mantenerse, su tres por ciento en la esmeraldera le daba para vivir toda la vida sentado si le daba la gana, pero no estaba acostumbrado a no hacer nada, necesitaba un empleo pronto o se moriría del aburrimiento.
Tomó su celular y comprobó que apenas eran las cinco de la mañana.
—No puede s