Al llegar a la villa Fiorella conectó la mirada con Donato, él aflojó el nudo de la corbata y se ubicó en el sofá, Fiorella se cruzó de brazos, en silencio comprendió que él estaba cumpliendo con su parte.
Había llegado la hora de cumplir con la suya, por supuesto que no estaba preparada para corresponder como mujer, pero Donato había sido especial con ella al haberla salvado, sin importar los intereses que estuvieran tras de ello.
Donato había sido afectuoso y le había brindado detalles que e