Durante el tiempo que Fiorella estuvo en cama, Donato cuidó de ella mostrando interés y preocupación, lo cual hizo que Fiorella lo viera con otros ojos.
A diario le llevó flores, y los chocolates favoritos de Fiorella, su recuperación fue pronta gracias a la atención médica que recibió en casa.
Fiorella decidió salir a la sala, allí se encontraba Donato, ante su presencia él levantó la mirada, Fiorella llevaba un hermoso vestido sobre su cuerpo, aquella cabellera que danzaba con el aire hizo que Donato la viera con otros ojos, sin importar sus verdaderos sentimientos.
—Esta noche he sido invitado a una fiesta, es una reunión muy importante, espero que te sientas mejor porque quiero que me acompañes —Fiorella asintió levemente con su cabeza.
Un juego de miradas hizo que el ambiente se tornara tenso, las intenciones de Donato eran claras, lo único que deseaba era levantarse de aquella silla y lanzarse sobre ella, poner en su vientre un heredero y poder reclamar su premio.
Pero lastimos