Un día más tarde.
Donato había perdido la cabeza, estaba completamente furioso en contra de sus hombres porque no habían logrado dar con el paradero de su futura esposa.
Él sabía la gravedad del asunto si se llegaba a atrever a ir de frente contra la familia Mancini todo para encontrar a su prometida, conocía sus cualidades y sus alcances, a su vez reconocía los alcances de la familia Mancini.
Necesitaba recuperar a su futura esposa, pero también era consciente que necesitaba tener un trono para gobernar y al enfrentarse con la familia Mancini todo quedaría destruido y ya nada tendría importancia.
Bruno irrumpió en la oficina de su primo, en las manos sostenía una pequeña laptop, Donato fijó la mirada.
—Los tenemos, he logrado dar con el paradero de Leticia —Donato se levantó y con la mano golpeó su hombro.
—Buen trabajo Bruno, vamos por ella —en cuestión de minutos Donato y su gente acudieron al rescate de Fiorella.
Hombres altamente armados y preparados para morir acompañaban a