Fiorella luego de lo que había descubierto su cabeza se llenó de dudas, al igual que preguntas, por supuesto eran interrogantes sobre lo que había sucedido con su hermana, ella se había propuesto sacar a flote la verdad.
Donato al llegar a la sala se estrelló de frente con Fiorella, quien estaba vestida y preparada para salir.
—¿A dónde pretendes ir? —preguntó Donato mientras la observaba de pies a cabeza.
—Contigo por supuesto, necesitas una esposa a tu lado, una mujer que sonría y demuestre