Lentamente los ojos de Fiorella se abrieron, llevó la mirada a su alrededor, en la sala solo se encontraba Bruno, quien al darse cuenta que había despertado fue rápidamente hasta ella.
—¿Te encuentras bien?
—¿Dónde están mis padres?, aún no he terminado con ellos, me tienen que escuchar —Fiorella se sentó.
—Ellos salieron de la mansión, se mostraban molestos, cuando ingresé estabas inconsciente en el piso, lo mejor es que vayamos a que un doctor te revise —Fiorella negó con su cabeza.
—Estoy bi