Fiorella fue llevada a un bar de mala muerte, Bruno se encargó de que el lugar estuviera tranquilo para brindarle seguridad a la esposa de su primo.
Los minutos transcurrían y Enzo no hacía presencia, Fiorella se mostraba impaciente, yendo de camino le había dado instrucciones a Bruno de lo que necesitaba que hiciera.
Finalmente a la distancia el hombre de confianza de Donato hizo presencia, Fiorella desde la distancia observaba todos sus movimientos.
—¿Qué demonios sucede Bruno?, ¿por qué me