Días más tarde.
Luego de lo que había presenciado en la oficina de Donato, Fiorella no volvió a ser la misma de antes, permaneció distante del padre de su hijo, había prometido no seguir sufriendo y menos por amor.
Cada vez que Donato intentaba acercarse ella lo evitaba, con flores y chocolates él intentó acercarse, pero ella conocía aquella faceta y sabía que solo quería continuar con su estúpido juego para luego burlarse de ella como lo hizo en el pasado.
En el rostro de Fiorella se podía ver cansancio, no solo físico, más bien emocional, la vida que ahora estaba llevando se había convertido en su peor pesadilla, una que le era difícil controlar.
El estado de su embarazo hacía que fuera más sensible, en las noches lloraba hasta que lograba conciliar el sueño, lo que no había sufrido al inicio lo estaba viviendo ahora.
La traición de Donato, el amor no correspondido, la desconfianza y el odio por parte de la familia de Donato, la vida falsa que tenía que llevar de su hermana, tod