La vida de Donato se convierte en un reto, su padre cada vez se encuentra más cerca de la muerte, su madre ha borrado aquella sonrisa de su rostro y ahora permanece al lado de su esposo compartiendo su dolor.
La presión de Melissa sobre Donato es cada vez más fuerte, Donato descendió del auto, estiró su cuerpo y llevó la mirada a su alrededor.
«Que mala jugada me hiciste padre, cuando más cerca estaba de tenerlo todo, pusiste a Melissa en mi lugar, falta muy poco para que mi hijo nazca y cuando lo haga lo primero que haré será ocupar mi lugar, no soporto a mi hermana ni a sus estúpidas órdenes».
—Señor Donato, su hermana lo espera en la sala, exige su presencia lo más antes posible —informó uno de los hombres al servicio de Melissa.
Donato soltó un leve gruñido y se dirigió hacia el interior de la propiedad, al llegar a la sala observó a su hermana sentada cómodamente con la pierna cruzada y en su mano una copa de licor.
—Tu falta de interés provoca que me den náuseas, cuando yo e