Fiorella se encontraba sentada alrededor de la mesa frente a Donato compartiendo el desayuno, entre sonrisas y palabras bonitas disfrutaban cada minuto juntos.
—Buen día, lamento la interrupción, tenemos visita —los dos llevaron la mirada hasta donde se encontraba Bruno.
—¿De quién se trata? —preguntó Donato.
—Los padres de la señora Fiorella están aquí, piden que ella los atienda.
Fiorella respiro con fuerza, colocó los cubiertos sobre la mesa y luego se levantó de la silla.
—Discúlpame, no