Mientras que Donato y Fiorella construían un futuro lejos de aquella guerra que solo traía dolor y sufrimiento, en el interior de la propiedad de la familia De Luca, Melissa con el ego más grande que nunca intentaba acabar con todo.
Alrededor de una mesa Melissa se encontraba reunida con su tía y su prima, sus planes eran ambiciosos, pero ninguna de las tres colocó los pies en la tierra para dar una opinión diferente.
—Ahora que Donato ha logrado conseguir que los rusos sean dóciles ante noso