Fiorella estaba en shock, había buscado aislarse del pasado, pero al estar en los brazos de aquel hombre sintió una fuerte presión en el pecho, no comprendía como Donato había logrado dar con su paradero.
De manera brusca intentó separarse de su cuerpo, pero aún estaba débil y cayó nuevamente sobre sus brazos, Fiorella fijó la mirada en la suya perdiéndose en aquel tono azul claro de sus ojos.
—¿Qué ha sucedido con esta mujer?, ¿a quién ha venido a buscar? —su tono de voz seco y autoritario hizo que Fiorella se recuperará.
—Señor Rosell, lamentamos mucho el inconveniente; intentamos hacerle entender que se retirara, pero de manera insistente ella quiso ingresar...
Aquel hombre levantó la mano indicando que guardara silencio.
—¿Quién es ella?
—Es Fiorella, ella era la... —Con la mirada detuvo a la recepcionista.
—Fiorella... —sus cejas se arquearon, sus miradas se conectaron quedando un silencio incómodo.
—¿Quién es este tipo y por qué le rinden pleitesía? —cuestionó Fiorella alejánd