Fiorella ingresó a la casa, había sido un día largo, antes de cenar decidió lavar su cuerpo, gracias a Owen en su rostro había una sonrisa, le emocionaba la vida que estaba llevando.
Fiorella fue a su habitación, se retiró la ropa y luego preparó la tina, colocó un poco de música y llevó su cuerpo bajo el agua.
Mientras que ella se lavaba, la puerta trasera fue abierta con astucia, Donato dando pasos cortos y sigilosos irrumpió, con la mirada buscaba el paradero de Fiorella.
El sonido de la música llevó a Donato directo hasta aquella habitación, colocó la mano sobre la perilla y la giró, el volumen de la música incrementó.
La ropa que Fiorella llevaba sobre su cuerpo estaba tirada sobre un sillón, Donato continuó hasta llegar a la puerta del baño, la puerta estaba abierta, su mirada irrumpió.
Allí estaba Fiorella con su cuerpo desnudo recostado en la tina, sus ojos cerrados y en la boca un trozo de chocolate.
Donato continuó avanzando, tener nuevamente a Fiorella frente a sus ojo