De regreso al juego.
Luego de aquel momento puro y sincero las máscaras cayeron, aquel hombre salvaje, cruel, rudo, despiadado y sin sentimientos le dejó ver a Fiorella sus verdaderos sentimientos.
Donato se mostraba arrepentido, perdidamente enamorado de Fiorella, con cada acción le hacía saber lo mucho que la amaba, cuanto apreciaba su compañía y que daba lo que fuese por su felicidad.
En cuanto a Fiorella, ella se sentía tranquila, tan transparente como nunca antes, ya no tenía que fingir ser su hermana gemela,