Milán/Italia
Mientras Fiorella se estaba reconstruyendo al lado de Owen, Donato estaba pasando por sus peores momentos, su hermana continuaba al frente del negocio familiar, lo cual hizo que se viera obligado a separarse de la familia.
Donato se encontraba sentado en el interior de su oficina bebiendo licor como si todo se hubiese acabado para él. Unos cuantos golpes a la puerta lo interrumpieron.
—Adelante.
—Señor, aún no han dado con el paradero de Fiorella —él gruñó.
—¿Qué ha pasado con Enzo?
—Nada... Enzo ha desaparecido al igual que Fiorella —Donato golpeó el escritorio con sus dos manos.
—¡Maldita sea!, ¿qué mierda está sucediendo con ustedes?, al parecer solo son una partida de inútiles buenos para nada —Donato regañó con severidad a Bruno.
Bruno con la cabeza baja recibió el regaño de su jefe, Donato levantó el brazo y desocupó el vaso dando un sorbo en algo, por un instante guardó silencio.
—Necesitamos independizarnos, a partir de ahora serás mi mano derecha, mientras que