Narrado por Myra
Las flores llegan antes del desayuno.
Un ramo grande, demasiado caro para un “detalle”. Rosas claras, hojas frescas, un papel con mi nombre escrito con letra perfecta.
Para Myra.
No dice más. No lo necesita. Cassian nunca necesita decirlo. Su presencia se siente aunque no esté.
Me quedo mirando el ramo como si fuera una amenaza bonita. Evelyn, sentada cerca de la ventana, lo observa en silencio. Su cara está mejor desde que Don Alaric nos dio acceso a sus hierbas, pero sigue fr