Narrado por Eryon
Han pasado seis meses.
Seis meses desde que el mundo dejó de arder y volvió a tener forma. No fue magia. Fue trabajo. Fue duelo. Fue enterrar a los caídos, reparar techos, volver a sembrar, volver a confiar. Fue volver a mirarnos a los ojos sin preguntarnos quién iba a traicionar primero.
Hoy, por fin, hay algo distinto en el aire.
Hoy no huele a guerra.
Huele a futuro.
Estoy en mi oficina cuando tocan la puerta. No es un golpe tímido. Es firme, exacto.
—Pasa.
Aria entra sin p