Narrado por Myra
Violeta me ajusta el broche del vestido con manos firmes.
—No respires tan fuerte o me vas a mover todo —me regaña, pero sonríe.
Yo intento reír, pero el aire no me alcanza. No por miedo. Por la sensación de que esto es real. De que por primera vez no estoy actuando, ni fingiendo un nombre, ni midiendo cada palabra para sobrevivir.
Evelyn revisa mi peinado desde atrás, como si fuera una general inspeccionando una tropa.
—Te ves bien —dice, y en su voz hay algo que no tenía ant