Narrado por Myra
La tranquilidad no llega como un festejo.
Llega como un silencio.
Como el momento en el que te das cuenta de que ya no estás contando las salidas de emergencia. De que ya no miras el cielo esperando humo. De que el pecho deja de doler por pura costumbre.
La manada está recuperándose. No con palabras bonitas, sino con trabajo. Veo betas cargando madera y piedras. Omegas limpiando el patio. Mujeres cosiendo mantas nuevas, remendando ropa, ordenando medicinas, preparando comida pa