Narrado por Myra
—Te amo.
Las palabras salen de mi boca como si hubieran vivido ahí desde siempre. Como si no fueran nuevas, como si no fueran un pecado.
Y lo peor… lo más aterrador… es que no suenan falsas.
Eryon no se mueve por unos segundos.
Me mira como si acabara de escuchar el idioma de los dioses. Como si la frase lo hubiera golpeado en el pecho y lo hubiera dejado sin aire.
Entonces su boca vuelve a la mía.
Y ya no hay preguntas.
Solo hambre.
Solo ese fuego que me arrastra y me hace ol