Narrado por Eryon
No he dormido bien desde que Finn desapareció.
El castillo sigue en pie, la manada sigue obedeciendo, el consejo sigue exigiendo calma… pero yo siento un hueco en el pecho que no se llena con órdenes.
En la sala de mapas, Aria intenta hablarme con cuidado, como si yo fuera una herida abierta.
—Mi Alfa… enviar una comisión de betas es suficiente —dice—. Tú no tienes que ir.
Yo clavo la mirada en el punto donde el muro separa nuestros territorios.
—Sí tengo que ir.
Aria frunce e