Los hermanos Miller llegaron a la empresa con una sensación de tensión en el aire. Sabían que la abuela había solicitado hablar con ellos, y eso siempre significaba que algo importante —o problemático— estaba en camino, aunque Alexis ya sabía de que quería hablar con sus otros dos nietos. Erick, el mayor de los hermanos, tomó la delantera, con la mirada en blanco y serena, pero con un nudo en el estómago. Detrás de él, Alexis y Jorge compartían una mirada de preocupación.
—¿Qué es lo que le urg