Justo en ese momento, el vendedor, incómodo por la intervención de Alexis, se volvió hacia él con una expresión despectiva. —Estas mujeres están molestando, señor. Quieren adquirir un vestido que, claramente, no está a su nivel —dijo con desdén, señalando a Linda y Linzy, con esas fachas que traen solo asustan a los clientes, piensan que son delincuentes y no quieres ingresar. —Ante las palabras del hombre Alexis apretó los puños con rabia.
Franchesca, que había estado observando la interacción