La noche se cernía oscura sobre los bosques que rodeaban la cabaña, y las luces de la casa parpadeaban a lo lejos. Alexis, con el rostro enrojecido por el alcohol y la frustración, se aferraba al volante de su auto, los recuerdos de la traición de Loreine aún frescos en su mente. Había sido un día lleno de promesas rotas y un futuro que se desmoronaba ante sus ojos. A pesar de los tragos que había tomado, la rabia acumulada lo impulsaba a buscar a sus hermanos y a Linda, quien había sido traída