Las noches en el castillo habían adquirido un ritmo extraño para Eliana. Entre entrenamientos con Lucien y encuentros fugaces con Dracovish, apenas tenía tiempo de pensar. Sin embargo, aquella velada el ambiente era distinto: más pesado, cargado de susurros.
Cuando entró en la biblioteca principal del castillo, buscaba un momento de paz entre los antiguos manuscritos. Pero las voces de dos vampiros cercanos la obligaron a detenerse en seco.
—No podemos seguir tolerando esto —murmuraba uno con vo