Mi hermano se ríe de la situación pero para mi no es para nada gracioso. No me esperaba este problema cuando tenemos muchas otras cosas más que hacer.
—Hermano, parece que estás en un aprieto —me dice Kaelos, con una sonrisa burlona en el rostro—. Tu esposa está enfadada, y tu harem... bueno, digamos que no es exactamente el paraíso que creías que sería.
Me cruzo de brazos, intentando mantener la calma.
—No es asunto tuyo, Kaelos —le digo—. Esto es entre mi esposa y yo.
Kaelos se ríe, con una c