Me siento en mi silla, mirando a Kaelos con seriedad.
—Kaelos, necesito hablar contigo sobre algo importante.
Kaelos se acerca a la mesa, sentándose en la silla frente a mí.
—¿Qué pasa, hermano? ¿Qué es tan importante?
—La manada del Valle Maldito nos atacó durante nuestra luna de miel —digo, mi voz llena de ira contenida—Amira los vio y me lo confirmó.
Kaelos se sorprende, su rostro se vuelve serio y mi hermano me protege demasiado, así como los protejo yo a ellos.
—¿Qué? ¿Cómo es posible? ¿Es