Mi prima nada más llegar se ha dormido en su cuarto, y yo no tengo fuerzas para deshacer la maleta negra, que he dejado en un rincón, de lo que será a partir de ahora mi habitación.
Un sitio justo en cuanto a tamaño, pero más que suficiente. Es bastante luminoso con dos ventanas que dan a una terraza, y con eso me vale. Podré pintar cuando llegue el buen tiempo si mi inspiración me vuelve a visitar, pero de momento está bastante parada. Quiero volver a sentir su palpitar con fuerza y que me eng