Narrado por Aiden
La noche se cernía sobre nosotros, densa y silenciosa, mientras nos preparábamos para el ritual de protección mental que Anya había propuesto. La cabaña, nuestro refugio temporal, estaba impregnada de una tensión palpable. Las sombras danzaban al compás de las velas que habíamos dispuesto en círculo, creando un ambiente casi irreal.
—Todos listos —anunció Anya, su voz apenas un susurro que rompía el silencio.
Asentimos en silencio, formando un círculo alrededor del símbolo que