El primer lunes de Sofía en Vanguard Enterprises no comenzó con ella preparando café para nadie. Comenzó con un equipo de diez ingenieros de élite esperándola de pie en la sala de conferencias de la planta 50. Cuando Sofía entró, vistiendo un traje sastre color marfil y caminando con una seguridad que había estado enterrada bajo años de menosprecio, el silencio fue absoluto. Ya no era la "asistente de Eric"; era la mujer que había hackeado el mercado financiero.
—Señores —dijo Sofía, dejando su