51. La cacería.
La noche es densa, pegajosa. El bosque alrededor de la cabaña se siente más hostil que nunca. Lo que antes era refugio ahora es trampa. Un nido de sombras al acecho.
Siento sus ojos en mí. No solo los de Rain, sino los de otros. Los indecisos, los que huelen la debilidad y esperan a que tropiece.
Algo va a pasar esta noche.
Lo sé porque lo siento en los huesos. Es esa presión en el pecho, ese impulso animal que grita corré, peleá, matá o morí.
Vuelvo a la cabaña. Rita sigue despierta, sentada e