107. Fuego sobre los huesos.
La noche no era tranquila. Nunca lo era cuando se acercaba el fin.
El bosque ardía.
No en llamas comunes. Era un fuego pálido, azulado, que no quemaba la carne, pero sí la memoria. La antigua orden de cazadores, tras detectar el resurgir de la manada espectral, había convocado su último recurso: el fuego de olvido, una maldición viva, diseñada siglos atrás para borrar linajes enteros.
Y venía por ellos.
—¡No pueden hacer esto! —gritó Rita, aferrada a Luke mientras la colina temblaba bajo sus pi