LUCIEN MORETTI
Mi dedo temblaba un poco al deslizarse sobre la pantalla, pero finalmente contesté. Mi rostro se tensó instantáneamente cuando vi la imagen de papá aparecer. Su semblante serio me heló. Cerré los ojos un momento, respiré profundo y presioné "contestar".
—Hola, papá. —Mi voz salió más cansada de lo que hubiera querido.
Él no se anduvo con rodeos.
—¿Cómo es posible que Marie se haya escapado y no me avisaras? ¿Qué está pasando, Lucien? Te confié el cuidado de tus hermanitas y no es