Kate salió de encima de Bastien y se acostó a su lado jadeando y sonriendo mientras él la envolvía en sus brazos y rozaba su nariz contra su mejilla.
— Eres el amor de mi vida, el destino lo sabía y te trajo ante mí, cada vez que miro al pasado, reconozco que, a tu lado, siempre pertenecí — Bastien le susurraba a Kate haciéndola sonreír.
— Esa es una canción.
— Sí y me encanta, cada vez que la escucho le encuentro razón, eres el amor de mi vida, y no existe nadie en este mundo a quien desee o a