Kate despertaba con el aroma de Bastien envolviéndola, una sonrisa apareció en sus labios, los brazos de Bastien la pegaban a su cuerpo mientras su pecho subía y bajaba suavemente, levantó su mirada y dejó un beso en su mandíbula, luego en su cuello, sus manos acariciaron su espalda, los brazos de Bastien la apretaron contra su cuerpo.
Mmm, buenos días princesa, ¿dormiste bien?
Sí, como siempre. – Bastien se hundió en su cuello inhalando su aroma –
Me alegro. Como se porta mi princesita.