TRABAJANDO JUNTOS.
ANNELISSE DE FILIPPI
Estábamos en la terraza de la casa de Lucien. Las luces eran tenues, el cielo estrellado sobre nuestras cabezas, y el silencio solo se interrumpía por el canto de los grillos. Habían pasado ya cuatro días desde que llegaron mis padres, y la verdad... extrañaba mi libertad. Poder ver a Silvano y besarlo cuando yo quisiera. Justo en este momento, él estaba en el despacho con mi padre y Lucien hablando, y mi estómago se retorcía.
Kate, mi madre, estaba junto a mí con una copa