“Solo tú. Solo esta noche.”
AUGUSTO DE FILIPPI
Después de dejar todo listo en la habitación, volví a la terraza.
Allí estaba ella.
Hermosa, con la brisa jugando entre sus rizos, mirando el paisaje nocturno como si fuera un secreto solo para ella.
Me acerqué en silencio, la rodeé con los brazos y deposité un beso suave en su cuello.
—¿Quieres cenar? —murmuré contra su piel.
—¿Tenemos cena?
—Tu favorita. Lasaña casera.
—¿Augusto… hiciste todo esto tú?
—Bueno… recibí un poquito de ayuda.
—Está todo… tan bonito.
—Cada detall