NOAH ALBERTI
Habían pasado días desde que Kiara me dejó esa chaqueta.
Días en los que actuamos como si nada.
Como si todo estuviera bien.
Como si no estuviéramos colapsando por dentro.
Yo me refugié en el despacho.
Ella en su actitud insoportable de siempre.
Pero algo era distinto.
Ya no me buscaba.
Ya no me provocaba.
Y eso, me estaba dando espacio para pensar.
Hoy no había salido de su habitación.
No se oyó su voz cantar desde la ducha.
No me gritó ningún apodo irritante desde el pasi