ANNELISSE DE FILIPPI
Estaba en mi habitación, tirada boca abajo sobre la cama, con los pies moviéndose en el aire y los auriculares puestos, escuchando una playlist que no ayudaba en nada a olvidarme de cierto jefe de mafia con ojos grises y voz de infarto. Le estaba escribiendo que pasaría a verlo antes de ir a la universidad, un mensaje seguido de varios besos y corazones, y muchos te amo.
Suspiré.
¿Quién me manda a enamorarme de un tipo que es jodidamente sexy?
Aunque bueno… últimamente, nue