ANNELISSE DE FILIPPI
Silvano era un enigma. Un muro de mármol pulido que no dejaba pasar ni una grieta, ni una emoción, ni una palabra de más. Hasta que un día, sin previo aviso, empezó a… cambiar.
No me di cuenta de que hoy me estaba siguiendo, y eso me dejó descolocada. ¿Por qué lo hacía? Si él mismo dijo que yo era una molestia, que no quería seguir siendo acosado por la hermanita de Addy… Y ahora que había cumplido con lo que pidió, me sigue, me busca con la mirada. Hoy, cuando salí del tea