A la mañana siguiente Kate estaba sobre Bastien, sus brazos cruzaban su abdomen, su cara estaba sobre su pecho y su muslo sobre su cadera, Bastien sonreía al sentirla tan pegada a él como un pequeño pulpo, acariciaba su muslo, subiendo hasta su cadera, mientras la otra mano acariciaba su cabello, Bastien se movió un poco para mirar su rostro, besó su frente
Kate, princesa, despierta
Mmm – Kate aun adormilada se abrazaba más fuerte a él –
Cariño, me quitarás el aire, no puedo respirar – Kate abr