Bastien entró con Kate de la mano, el hombre se puso de pie rápidamente, bordeaba los 30, no se parecía a la foto que tenía en su portafolio, era alto, con un cuerpo bien definido, Bastien lo miró fijamente, mientras él le sonreía a Kate.
¡¡¡¡KATHERINE!!!!
¡¡¡ARMANDO!!! – Kate caminó y lo abrazó –
Que pequeño es el mundo – miró su abdomen y sonrió – vaya, ¿no que no serías madre nunca y serías un alma libre?
Me enamoré – los dos estaban tomados de la mano mientras sonreían, Kate soltó sus manos