No quiero que vuelvas a sentirte así.
Después de que Bastien le demostrara cuanto la deseaba, Kate dormía desnuda en sus brazos, él sonreía acariciando su cabello y su piel, dejaba besos en su frente, miró alrededor y toda su ropa estaba desperdigada por el piso, él amaba a su mujer con locura, tomó su celular y acomodó a Kate en su pecho y tomó una foto de ella durmiendo con sus mejillas aun sonrojadas, justo entró un mensaje.
Señor, la lista que solicitó está en su escritorio
Gracias – Bastien se movió, pero Kate se quejó abrazánd