Luna
Yo estaba sentada en el borde de la cama, los ojos pesados, el pecho ahogado. La imagen de aquel vídeo no se me iba de la cabeza.
—Borra esa mierda, Tatiana… —dije bajo, con la voz quebrada. Sentía mi rostro arder de vergüenza.
—Ya está circulando por todas partes, Luna… Lo vi en el grupo de los chicos, lo vi en un perfil falso en Twitter. Está feo —dijo Tatiana.
Cerré los ojos con fuerza. Un dolor fino apretaba mi estómago. Estaba expuesta. Desnuda. Sin protección.
—Ni siquiera sabía que