Fin
Un año después
Luna ha recuperado su tienda. Heloísa aún ayuda a veces. Ahora, con cinco meses de barriga, pasa el día sentada en el mostrador comiendo bocaditos y quejándose de que está gorda. Y hoy va a ser la fiesta de revelación del sexo de su bebé con Igor.
Aparqué el coche justo enfrente de la tienda de Luna. El sol estaba caliente, y el sonido del coche aún sonando bajito dejaba el ambiente algo ligero. Apagué el motor, miré por el retrovisor y los vi a los dos en el asiento trase