El interior del avión de carga de la Red vibraba con una intensidad que hacía castañear los dientes. Afuera, una tormenta de nieve andina envolvía el fuselaje, borrando la frontera entre el cielo y la tierra. En la bodega de carga, la tensión era tan espesa como el aceite hidráulico.
Antonia estaba sentada frente a Natalia, quien permanecía esposada a una de las estructuras metálicas del avión. Al fondo, Noah revisaba los monitores médicos de Alejandro, mientras Caleb, en la cabina, luchaba co