46. Demonios del pasado
Clara
A medida que avanzo, la alfombra elegante y las paredes empapeladas del hotel desaparecen, reemplazadas por un pasillo cada vez más angosto e industrial.
La iluminación disminuye notablemente; las bombillas amarillentas titilan en el techo alto, rodeadas de tuberías expuestas que resuenan con el paso sordo del agua caliente y el vapor.
El suelo aquí es de concreto gris, frío y agrietado. El olor a cloro, detergente concentrado y amoníaco industrial se vuelve tan denso que me quema sutil