Todo el camino de regreso al circo fue en silencio , ninguno de los dos quería decir nada al respecto, pero la tensión estaba tan presente que se podía tocar.
Gabriel se detuvo enfrente de la caravana y Alexandra se baja sin decir nada, él coloca los ojos en blanco y sale también para entrar.
— Princesita.
— ¡¿Qué?! — Ella se gira enojada.
Gabriel le sostiene la mirada.
— ¿Por qué estás enojada?
Ella suelta una carcajada sarcástica.
— Bueno, pues yo quería pasar una noche normal luego de